martes, febrero 10, 2009

¿Qué pasa con la política petrolera?

¿Existe una política petrolera?

César Gutiérrez sobre la supuesta venta de Petroperú y la estafa de Petrotech. Como dicen en la entrevista, el gran logro de los Petroaudios ha sido debilitar a Petroperú.







Hay más en esta entrevista a Manuel Dammert sobre las irregularidades en las actividades y la posterior venta de Petrotech. Ojo que Petrotech no es dueña de los activos que ha vendido: las plataformas son de Petroperú y el petróleo es del Estado peruano. Esto podría- debería- traerle problemas y hasta anular la reciente venta.



Es, pues, alarmante. Recomiendo los artículos de Humberto Campodónico al respecto. En resumen, la única política petrolera que parece existir es la de desmantelar Petroperú, y que los empresarios extranjeros traten directamente con funcionarios del gobierno para explotar nuestros recursos. Era cierto eso de que el Estado está tomado desde dentro.

Actualización 11/02/09: Lo de Petrotech está bien feo
Como bien anota el utero de marita, si Alan pide una investigación, el primer investigado tendría que ser él.

jueves, febrero 05, 2009

Biocombustibles en el Perú: Elementos en juego

Los biocombustibles han sido promovidos como una alternativa limpia y renovable a la contaminante industria petrolera. En el Perú, el fomento inicial a los biocombustibles se concentró en facilitar la inversión privada para cumplir con el cronograma de mezclas obligatorias promovido por el gobierno, pero esta promoción no contó con un análisis en profundidad de los posibles impactos sociales y ambientales que pueden tener los cultivos energéticos en el país. “Biocombustibles en el Perú: Elementos en Juego” presenta las distintas posiciones de especialistas y autoridades, y analiza las diferentes implicancias de la promoción de los biocombustibles en el Perú.

Este video es parte de la iniciativa Promoviendo la Conservación en un Contexto Social (ACSC por sus siglas en inglés), de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental



lunes, junio 23, 2008

La instalación es gratis

En Chiclayo hay Speedy y teléfono barato. Pero queremos cable, cable legal. Por eso, hoy llamé a Telefónica. El objetivo era claro: obtener información sobre el Plan Trío (cable, internec y teléfono) para evaluar si nos convenía contratarlo.



Al llamar me enteré que por algún motivo el servicio de Speedy que tenemos es del tipo Speedy Negocios. No sé bien qué es eso, pero alcancé a entender que el que nos corresponde es el Speedy Residencial; es más, que estamos obligados a solicitar el cambio (¡!). En todo caso, debido a ello, me tuvieron que transferir a otro anexo…

Los distintos operadores que me atendieron me explicaron cada plan utilizando palabras como “paquetizar”, “premium”, “full-pac-estelar”, “dúo-control-segundo”, etc., etc., etc. Si preguntaba algo, inmediatamente me informaban que me iban a transferir a la oficina correspondiente. No la dudaban.

Me transfirieron, en total, unas siete veces y estuve unos treinta minutos junto al teléfono. Entre tanto, yo pensaba: cumplen la función de un folleto, solo repiten información y si haces una consulta, te pasan con otra persona, es decir, te pasan otro folleto. Son incapaces de responder preguntas. Son robots. Ni siquiera eso.

Durante la llamada, y después también, extrañé algo que nunca había extrañado (y creo que ni siquiera había pronunciado): un verdadero agente de ventas. Alguien que escuche al cliente y lo asista para obtener un servicio conveniente en función de sus necesidades.

Pero creo que la opción de Telefónica no es la de informar adecuadamente al consumidor, creo que su opción es la de atarantar y enyucar: te atiendo apurado, te confundo con palabras y cifras que no entiendes, atracas y te cobro más de lo que deberías pagar.

Sea como sea, yo elegí darme el trabajo de traducir y no dejarme embaucar. Al menos, no tanto. Así que al colgar, fui a Internet. Y fue todo más fácil. Las cifras y las palabras eran las mismas, pero podía revisarlas con calma, comparar, entender.

¿Será que he perdido la capacidad de escuchar? (La sospecha dirigida contra mí) No, no. Ni ca. Hice todo el esfuerzo. Son ellos, no yo.

En fin, hay opciones amiga: Direct TV y, por supuesto, un hombre araña que jale un cablecito de la conexión del vecino... Los piratas y los consumidores no tenemos toda la culpa.

jueves, junio 05, 2008

La Oroya


domingo, abril 20, 2008

La megacoalición reaccionaria


Al preguntarse desde cuándo está la coalición dominante uno podría remontarse hasta el civilismo- o a la conquista española-, ya que de lo que estamos hablando es de la élite en el Perú, que a grosso modo ha sido siempre la misma. Pero no retrocedamos tanto, y recordemos que en el país las divisiones de la élite han sido crónicas, y causantes en parte del atraso nacional. Podríamos decir que un primer momento del nacimiento de esta coalición son las reformas neoliberales de Fujimori. Ante la debacle ochentera, quedaba claro que el Estado debía garantizar la gran inversión privada en el país, o no habría desarrollo. Pedro Beltrán revival.

El empresariado local, como siempre, asumiría su papel histórico de socio menor del capital trasnacional, brindando su valioso aporte de “gran conocedor del mercado peruano”. Así, abogados, ingenieros, presidentes del directorio, gerentes generales, mandos medios, empleados, proveedores, etc., podrían ganarse la vida en las empresas que llegaban. La inversión da trabajo. Claro que con sueldos abismalmente diferenciados entre los que mantienen la articulación con el capital, y los que son empleados locales de estos últimos.

Desde entonces hasta la fecha, casi veinte años después, los resultados del modelo neoliberal en el Perú son sorprendentes. Más allá de los indicadores repetidos hasta la saciedad como el crecimiento económico, el boom de la construcción, los aportes de la minería, el grado de inversión, etc.; basta hacer memoria para admitirlo: el Perú del 2008 está mejor que el de comienzos de los noventa.

No hay que ser, sin embargo, tan entusiasta. Los índices de pobreza se han movido muy poco, crecen las utilidades y los salarios se estancan, la infraestructura es deficiente, los servicios estatales son pésimos, etc. Es decir, no hay mejoras en el problema principal del Perú: la desigualdad. La desigualdad ha empeorado con el neoliberalismo. Otra vez no es necesario recurrir a las cifras sino a un ejercicio: pensar en Asia, los Audis, las camionetas, La Planicie, el Markham; y luego pensar en Huancavelica, Pamplona, los dateros, Essalud, la educación rural, etc.

La megacoalición reaccionaria es la gran franja en la élite peruana que se ha privilegiado a lo grande con el neoliberalismo y no tiene ninguna voluntad redistributiva a la fecha. Más aun, sus integrantes darán batalla contra cualquier iniciativa distributiva que trascienda el nivel discursivo, o pase el límite de solo echarle la culpa al Estado. En ese punto, desaparecen las diferencias entre fujimoristas, apristas, pepecistas, castañedistas, accionpopulistas, que se pelean por ocupar los cargos que administren el gran negocio y administrar el presupuesto público, y en el marco de esa pelea se ven las denuncias, acusaciones, pujas, etc. Pero la pelea no es, nuevamente distributiva.

La diferencia con los ochenta y antes, además del modelo económico, está en que en la oficialidad ya no existe la izquierda ni las posiciones progresistas. Fuera de la megacoalición están los caviares y los subversivos.

Entre los caviares están las ONG, los universitarios y en general cualquiera con preocupaciones humanistas, sociales, artísticas y que se sienta asqueado por el festín desigual. Pero no nos engañemos. Los caviares somos (además de desorganizados) buenos para la crítica y malos para la gestión. Los caviares no merecen gobernar el país, como parecen creer algunos entusiastas, ahora del otro bando. Por algo están donde están electoralmente, los votantes no son tontos.

Los subversivos son más y más a la izquierda. No digo subversivos porque sean realmente subversivos, sino porque es como se les pinta y se les considera desde las orillas desde la megacoalición (igual pasa con el término caviar). Me refiero aquí a los Humala, los cocaleros, el SUTEP, los que tiran piedras en las marchas. Los que tienen razón en sus quejas, pero que tampoco podrían gobernar bien el país: por falta de capacidad, organización, improbable honestidad, entre otros. Pero a diferencia de los caviares, sí podrían ganar las elecciones, como casi ocurre en el 2006.

Termino con el giro necesario para completar grosso modo la idea: lo de megacoalición reaccionaria viene porque, ante la posibilidad de perder el modelo neoliberal (festín desigual), la megacoalición es capaz de sacar las garras y reprimir con vehemencia a quienes se oponen al "desarrollo nacional" (perros del hortelano). Y así se privatizan los puertos a la mala, se declaran los proyectos mineros de “interés nacional”, se golpea al SUTEP, se vende la selva, se desconocen las marchas, se deja a Cusco sin APEC, etc.

Con la alianza estratégica con el gran capital, y los problemas de los caviares y subversivos (perros del hortelano), la megacoalición está para quedarse. El conflicto en el Perú sigue siendo redistributivo. Pero la élite no está dispuesta a ceder, y la confrontación está todavía por venir.
Si cree que la pesadilla de la elección pasada está superada, se equivoca. La próxima elección será más polarizada aún.

¿Alex Kouri o Antauro?

jueves, abril 10, 2008

Congresistas y la APEC



Y así nos rompen todas las pistas....

martes, marzo 18, 2008

Inflación, biocombustibles y el fanatismo repetido



Por: Juan Luis Dammert Bello

Ha empezado a cundir el pánico por la creciente inflación que vive hoy el Perú, a pesar de que, mirando nuestros antecedentes, esta es hoy muy reducida.

Para ver algunas cifras de la inflación en marzo de 2008 haga clic aquí

La inflación actual se debe en buena medida a factores internacionales, principalmente al aumento del precio del petróleo, que prácticamente cada semana supera sus records históricos. Al ser inminente el agotamiento mundial de las reservas, nada hace suponer que los precios bajarán, sino que continuarán en aumento. Los altos precios del crudo arrastran al alza a otros productos, ya que suben los costos de transporte, y ante la necesidad de cambiar la matriz energética se están explorando otras fuentes de energía, como los biocombustibles.
Los biocombustibles se obtienen de grandes plantaciones de productos como la caña de azúcar, la soya, el maíz (para producir etanol); la palma aceitera, el piñón, la canola (para biodiésel) entre otros. Además de sus cuestionables impactos ambientales, es indudable su efecto en la inflación: en vez de cultivar para alimentación, se “queman” los cultivos para producir energía. Esto genera menor oferta de alimentos, y ante la mayor demanda ocasionada por el crecimiento económico, suben los precios.

¿Cuáles han sido las políticas del segundo gobierno aprista ante este panorama?

Respecto al precio del petróleo, se ha creado un “fondo de compensación” de los combustibles, que según cálculos recientes de Waldo Mendoza, le costará al fisco más de S/. 3,000 millones en el 2008 (cerca de 1% del PBI), y lo que es peor, favorece enormemente a las refinerías por la manera en que se calcula el fondo.

Respecto al alza internacional de los precios de alimentos, el gobierno ha bajado los aranceles de 6.9% en el 2005 a 2.2% en noviembre del 2007. Esto no se ha traducido en una reducción de los precios al consumidor, debido al carácter oligopólico de los grandes comerciantes de alimentos, y a la especulación de los comerciantes minoristas. La receta neoliberal de bajar aranceles no ha frenado la inflación, sino que le ha quitado competitividad al Perú en futuras negociaciones de TLCs.

Volviendo a los biocombustibles, ya tenemos obligatoriedad en su consumo a partir del 1 de enero de 2009, cuando se requiera que 98% de diesel 2 se mezcle con 2% de biodiesel, mezcla que se conoce como Diesel B2. Para el 1 de enero de 2010 92,2% de gasolina deberá mezclarse con 7,8% de etanol (la mezcla se llama gasohol); y desde el 1 de enero de 2011 el Diesel B2 será Diesel B5, es decir se mezclará con 5% de biodiesel.

Al requerirse vastas áreas de terreno para satisfacer esta creciente demanda, la elección está entre reemplazar tierra agrícola para cultivar biocombustibles, o transformar bosques para cultivos energéticos. La primera opción reduce los terrenos disponibles para la siembra de alimentos (y conduce a la inflación); y la conversión de bosques afecta recursos naturales tales como agua, suelo y biodiversidad. No obstante, la incursión en el tema de grandes grupos empresariales, entre ellos el Grupo Romero, demuestra que el negocio será inmenso, y que juega en pared con la “Ley de la Selva”.

¿Por qué apostar en el Perú por plantaciones para biocombustibles cuando somos importadores netos de alimentos? ¿Por qué biocombustibles si tenemos reservas de gas natural? Recordemos que gran parte de las reservas probadas de gas se exportarán, ya que modificar el contrato sería atentar contra la “estabilidad jurídica” (siempre que sea en contra de la empresa, claro está). Y recordemos que el presidente García en la tercera entrega de su trilogía canina reniega de la visión “parroquial y acomplejada” del perro del hortelano, según la cual “todo es estratégico”. Así que el argumento de los intereses nacionales y la visión de largo plazo le causará tirria al mandatario.

Tal vez el terror a repetir la pesadilla inflacionaria haga recapacitar al presidente García respecto al rumbo que asume su gobierno. En el tercer año de su primer gobierno, algunos asesores le señalaron que había que ajustar la economía, que se estaba sobrecalentando. No quiso bajar de su ola de popularidad e insistió hasta las últimas consecuencias con un modelo intervencionista que ya se presentaba caduco en el resto de la región. Las consecuencias son conocidas. Hoy, bajo una lógica diametralmente opuesta, se mantiene el fanatismo, expresado en el discurso contra “el perro del hortelano”.

La visión primario-exportadora del neoliberalismo criollo expresada en los artículos es un revival de las perspectivas clásicas de la derecha económica en el Perú, que tantas veces se han probado antimodernas y equivocadas. Como buen fanático, es lo más probable que el presidente García mantenga el encasillamiento y no escuche razones; y que otra vez, el desenlace de su gobierno sea un completo desastre.